Ciudades en el Espacio

Bienvenidos a MasLibertad

Torrejón de Ardoz

Areas de Ciencias

Ciencia y Futuro

Ciudades en el Espacio

El Origen de la Idea

Los Motivos

Los Medios Técnicos

Fases de Construcción

Construir Ciudades en el Espacio

Futuro de la Humanidad

Ciudades del Espacio, de Gerard K. O'Neill

Teoría de La Gran Onda y el Omniverso

Lansi: Idioma Universal

Vida Natural

Utilidades y Herramientas

Documentales y Libros

Áreas de Religión

Economía y Política

La Última Página

Datos de Usuario

AnónimoEntrar

Datos de Pagina

El lugar más adecuado para establecer y desarrollar una civilización tecnológica es el Espacio.

Creada12-04-1999
Modificada09-06-2015
Total Visitas3548
Diciembre13
Noviembre16
Octubre29
Septiembre44
Media Mensual29

Ciudades en el Espacio

¿Es la superficie de un planeta
el lugar más adecuado para el desarrollo
de una civilización tecnológica?

Corría el año 1.969. Neil Armstrong acababa de pisar la Luna y el profesor Gerard K. O'Neill, profesor de la Universidad de Princeton, comenzó a plantear a sus alumnos ejercicios para resolver los problemas que las futuras misiones de la NASA podrían encontrar en el espacio.

El entusiasmo de los alumnos superó ampliamente las espectativas de O'Neill, tanto que les planteó problemas cada vez más complejos, hasta llegar al reto de construir hábitats en el espacio con capacidad para cientos de personas.

No sé si O'Neill se esperaba los resultados o si para él fue una sorpresa igual que para sus alumnos, pero lo que éstos encontraron fue que, con la tecnología de aquella época y con MUCHO dinero, era perfectamete factible construir un hábitat espacial con capacidad para varios miles de personas.

No. Un hábitat no. Una Ciudad.

Interior de Isla 1

Una Ciudad construida en órbita de un tamaño de varios centenares de metros rotando alrededor de su eje para que los tripulantes en su interior experimentasen una fuerza centrífuga similar a la gravedad terrestre.

Una Ciudad con amplios paisajes, con casas, parques, bosques y arroyos. Con un par de núcleos comerciales y un millar de pequeñas viviendas repartidas por el interior de la Ciudad. Una Ciudad sin horizonte, pues en la distancia veríamos el terreno ascender, y seguir ascendiendo hasta que sobre nuestras cabezas veríamos las casas que hubiera en el extremo opuesto de la ciudad.

Algunos alumnos continuaron haciendo cálculos para proseguir con el siguiente paso lógico, colonizar la superficie de otros planetas y satélites, pero se llevaron la sorpresa de que las dificultades de construir una ciudad en Marte o en la Luna eran mucho mayores. Intentaron resolver los problemas que se planteaban pero estos cada vez eran más, hasta que al final se preguntaron: ¿Para qué?

La superficie de la Luna era pequeñísima, pero el espacio en órbita alrededor de la Tierra es inmenso. Una ciudad en la Luna planteaba dificultades muy difíciles de superar, y puestos a pensarlo bien, sería interesante construir una base Lunar para hacer determinadas investigaciones geológicas, pero para ello bastarían unas veinte o treinta personas. ¿Qué más se podía hacer en la Luna?

¿Agricultura? No.

¿Astronomía? ¡Pero si sólo podríamos mirar a la mitad del firmamento cada vez! Si instalamos un telescopio en el espacio (como el Hubble) podría apuntar en cualquier dirección en cualquier momento.

¿Minería? Sí, se podrían extraer minerales del terreno, pero en aquella época no se sabía muy bien todos los minerales que había en la Luna y no se pensó que la minería lunar pudiera ser una actividad rentable.

¿Viviendas para aliviar la superpoblación de la Tierra? Francamente, las dificultades para el mantenimiento y la alimentación de una colonia lunar parecían insuperables. Y aunque estas dificultades se pudiesen superar en el futuro la superficie lunar seguiría siendo insuficiente a medio y largo plazo.

Pero el espacio en órbita terrestre era millones de veces mayor, y si nos alejamos de la órbita terrestre para colocarnos en órbita solar, prácticamente ilimitado.

En el espacio podrían construirse ciudades en cantidades enormes, de tamaños inmensos, con capacidad para miles y decenas de miles de personas que podrían llevar una vida muy similar a la que tendrían en la superficie terrestre.

No tardaron mucho tiempo en encontrar la respuesta a la pregunta del principio.

El lugar más adecuado para establecer y desarrollar una civilización tecnológica no era la superficie de la Luna, ni de Marte ni de ningún planeta o satélite del Sistema Solar.

El lugar más adecuado para establecer y desarrollar una civilización tecnológica era el Espacio.

Perdón por la interrupción

La Ley me obliga a darte el siguiente

Aviso Legal

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.

Si lo desea, puede Ampliar Información

Aceptar Cookies

Bienvenidos a MasLibertad | ¿Quién soy yo? | Cartas al Autor | Aviso Legal sobre Cookies