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El Capitalismo Salvaje no existe. Es una escusa que ponen los gobernantes totalitarios y oligarcas para limitar cada vez más la libertad de los ciudadanos y de las empresas rivales.

Creada12-04-2013
Modificada06-05-2013
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Junio7

El Capitalismo Salvaje

El Capitalismo Salvaje no existe ni ha existido nunca.

Constatemos un hecho, las primeras tribus humanas vivían en un sistema social muy simple. Todo era de todos y lo que hacía uno lo compartía con los demás. Prácticamente, un socialismo perfecto.

Las disputas entre dos miembros de la tribu se dirimían por jerarquías y si no se resolvía un conflicto con un par de zarpazos lo resolvía el jefe de la manada con unas dentelladas. La Naturaleza era el enemigo al que había que arrebatar el alimento y al que había que procurar no servir de alimento, y las demás tribus eran el enemigo al que había que mantener alejado del territorio donde podíamos encontrar nuestro alimento.

Este sistema funcionaba muy bien en grupos pequeños, donde todos los miembros se conocieran y donde nadie pudiera aprovecharse del anonimato para parasitar a sus semejantes. Pero cuando las tribus crecían demasiado había muchos miembros que consumían más de lo necesario sin haber contribuido con un esfuerzo suficiente. Todas las grandes tribus que se formaron manteniendo las reglas de las tribus pequeñas fracasaron.

Cuando se inventó el Intercambio de Bienes se creó un nuevo sistema en el cual, las personas que desearan algo debían producir algo que los demás desearan. Eso fue el Origen del Mercado, un sistema en el que las personas egoístas, para conseguir el máximo beneficio, DEBÍAN satisfacer los deseos de los demás.

No hay ningún invento mejor en la prehistoria, ni el fuego, ni la rueda, ni la palanca, ni el nudo, ni el hacha, ningún invento supera al invento del Mercado.

El que fabrica un hacha lo hace siempre con fines egoístas, y con fines egoístas lo ofrece a cambio de otras mercancías. Si ve que curtiendo pieles puede conseguir mayor beneficio, curtirá pieles. O cazará bisontes o modelará vasijas o tallará cuchillos. Pero no fabricará las cosas que él desea, sino las cosas que piensa que desean los demás.

El Mercado convirtió un deseo básico animal, el Egoísmo, la satisfacción propia, en el motivo de que la gente se preocupase por satisfacer los deseos de los demás.

Y la gente, antes de ponerse a fabricar cualquier cosa, no pensaba en lo que él mismo deseaba, sino en lo que deseaban los demás.

Y desde el primer momento en que nació, el Mercado surgió con unas reglas. Lo mío es mío y tú no puedes quitármelo, y a cambio admito que lo tuyo es tuyo, y yo no intentaré quitártelo.

La primera regla del mercado: No robarás. Dando nacimiento, al mismo tiempo que la regla, al concepto de Propiedad.

Después surgieron otras reglas, quizás al mismo tiempo o tal vez unas generaciones más tarde, y una de ellas es: La Libertad. Todos los intercambios deben ser voluntarios. Si una persona usa la coerción o la amenaza para obligar a alguien a intercambiar un bien, eso no es Mercado. Es robar.

En toda la historia de la humanidad, la sociedad ha satisfecho sus necesidades por medio del Mercado. Y el Mercado ha sido libre o no ha sido mercado, sino esclavitud, expolio o vasallaje.

La esclavitud, el expolio y el vasallaje son sistemas sociales en los que los poderosos establecen unas reglas que les benefician a ellos limitando la libertad del pueblo llano, y la gente pacífica no tiene más remedio que acatar esas reglas bajo la amenaza de sufrir violencia, cárcel o muerte.

Pero el Mercado Libre no está falto de reglas.

Mejor dicho, no tiene reglas impuestas desde arriba, desde el poder o la autoridad, desde el trono de un rey o el altar de un dios.

No, las Reglas del Mercado Libre son las reglas naturales que la evolución humana ha seleccionado a lo largo de miles de años de probarlo todo y descartar lo que no funciona.

El Mercado Libre no es "salvaje" porque tiene reglas humanas, reglas naturales que han facilitado la aparición del Orden Espontáneo del Mercado.

Y llamar Capitalismo al Mercado es mentir, es hacer creer que el objetivo de la gente en el Mercado Libre es acumular capital, cuando la verdad es que el capital no sirve de nada si no se pone en circulación.

No, el objetivo de la gente no es acumular capital sino satisfacer sus propios deseos.

Y en una sociedad como la humana, con personas con las virtudes y los defectos que tenemos los humanos, la mejor manera de satisfacer los propios deseos pasa por satisfacer los deseos de los demás.

Las únicas personas que desean acaparar el capital como tal son aquellas personas que ambicionan el poder sobre las demás, por regla general los políticos, que son los mayores capitalistas de la sociedad y que son los únicos que practican el Capitalismo Salvaje, el Capitalismo sin reglas, porque son los únicos que pueden cambiar las reglas en su propio beneficio cada vez que se les antoje.

Fijémonos, si no, que muchos políticos están implicados en la dirección de grandes empresas privadas cuyos sectores han sido regulados por esos mismos políticos, pero también que en los países que más se preocupan por proteger a los ciudadanos del Capitalismo Salvaje, los empresarios más importantes del país son parientes de los políticos, cuando no son tan descarados como para ser ellos mismos los propietarios de las mayores empresas del país.

Para saber cuán corrompido está el sector empresarial de un país, basta ver qué porcentaje del comercio exterior es realizado por los pequeños empresarios o por el ministro de economía e industria.

Un país sin corrupción tendrá miles, decenas de miles de empresarios comprando mercancías en el extranjero y vendiendo sus productos al extranjero. Y no habrá, porque no hace ni puñetera falta, ningún ministro de economía e industria.

En cambio, en un país totalmente corrupto, el ministro de economía, junto con los presidentes de las principales empresas oligopolísticas del país, serán los únicos que realicen intercambios comerciales con el extranjero. Los demás empresarios, por el bien del país, claro, lo tendrán prohibido.

Y es que un país totalmente corrupto está siempre dirigido por los mayores capitalistas del mundo, los dirigentes de los grandes oligopolios, los políticos gobernantes y sus parientes y amigos.

No existe otro tipo de Capitalismo más pernicioso para la sociedad.