Introducción

Esta es la primera novela que terminé, escrita en el año 1990, pero basada en una idea que tuve en el año 1981, mientras hacía la mili en Barcelona.

Hacía un par de años que había leído el libro Ciudades del Espacio , donde se describía cómo se podría colonizar el espacio construyendo ciudades, no en la superficie de planetas o lunas, sino directamente en órbita, en el espacio.

La idea me pareció tan fascinante que durante meses estuve dando vueltas a la idea de narrar una historia que transcurriera en una ciudad espacial.

Un fin de semana, mientras hacía una guardia de 24 horas en Capitanía, quise escribir una carta a mis padres. Cogí papel y bolígrafo, me senté, y me dispuse a escribir.

No sé qué pasó, quizás la idea ya había madurado lo suficiente y estaba lista para ser plantada. El caso es que en lugar de escribir "Queridos padres", escribí "Gloria a Isai Draikas", iniciando así un relato corto titulado In Memoriam que debería haber sido el primero de una saga.

A lo largo de los años seguí desarrollando la saga en mi cabeza hasta diseñar una historia que transcurría a lo largo de 800 años, desde el 2102 en adelante. Para esa fecha yo pensaba que ya se habrían construido varias ciudades espaciales de diversos tipos en órbita de la Tierra, Marte y Júpiter y pretendía que todas mis historias transcurrieran en ellas.

Cuando tuve la historia bastante desarrollada, comencé a escribir.

Escribí las dos primeras novelas: Bienvenidos a Libertad y Reino de Sombras. Empecé a escribir la tercera: El Camino de las Estrellas, pero cuando iba por la mitad una serie de problemas económicos me obligaron a pluriemplearme y allí se terminó una brillante carrera literaria.

Bueno, seamos sinceros, no tan brillante. He leído mucho, libros y novelas, clásicos y modernos y me precio de saber si una historia es buena y está bien narrada.

La historia que yo he imaginado es buena, pero no extraordinaria. Quizás un poco mejor que regular y aunque he leído novelas que se han publicado y eran peores que la mía, la verdad es que no llega ni a la mitad de la calidad de la mayoría de las novelas de Asimov, Clark, Bester o incluso el estrafalario Lem.

Eso en cuanto a la historia, pero en el aspecto narrativo, lamento decir que debería puntuarla como regular, tirando un poquitín hacia abajo.

Tengo una excusa. Era mi primera novela, con seis o siete personajes principales que debían manifestar sus caracteres, que deberían ser distintos, reaccionar de distinta forma ante los hechos que les acaecieran. Bueno, pues al principio no lo conseguí. Todos los personajes me iban saliendo con un carácter bastante plano y homogéneo, como si todos estuvieran cortados por el mismo patrón.

Conforme avanzaba la historia me daba cuenta de ello, hasta que llegó un momento en que, ¡por fin!, los personajes adquirieron su personalidad. Una personalidad distinta para cada uno. Cuando estaba terminando la novela pensé volver a reescribir los primeros capítulos pero entonces me dí cuenta ¡de que no hacía falta! El argumento de la historia permitía, incluso requería, que todos los personajes... 

Bueno, no quiero estropearos la historia. Leedla y ya entenderéis lo que quiero decir.

 

  Bienvenidos a Libertad: Notas