Se le conoce como "PROTO-Evangelio" por el hecho de narrar sucesos anteriores a la Vida de Jesús, y "de Santiago" porque en su último capítulo afirma haber sido escrito por Jacobo, que se retiró al desierto y escribió este relato tras la muerte de Herodes. Ni que decir tiene que esta autoría es fraudulenta, como la de numerosos escritos de la época que afirmaban haber sido escritos por testigos presenciales de los hechos que narraban.
En realidad fue escrito sobre el año 150 o poco más tarde, y se ignora el autor, pero por su desconocimiento de las costumbres judías y del idioma hebreo se supone que el autor debió ser un cristiano procedente del paganismo.
Por aquella época se estaban difundiendo varías acusaciones sobre el carácter adúltero de la madre de Jesús, acusaciones vertidas principalmente por los judíos ortodoxos que luchaban contra el avance del cristianismo judío, y por los paganos que veían cómo cada vez más de sus fieles se convertían al cristianismo predicado por los discípulos de Pablo.
Este evangelio se escribió con el fin principal de defender la santidad y virginidad de María.
Por orden de antigüedad, es probable que este sea el primer evangelio de la Infancia escrito, y tuvo una gran difusión, habiendose rescatado unos doscientos ejemplares, la mayoría en griego. Introduce varios elementos que anteriormente nunca habían sido mencionados pero que después fueron copiados o tomados como modelo para la composición de otros Evangelios de la Infancia.
Hay que indicar que parte de los capítulos XVIII y XIX están narrados por José en primera persona, lo que tal vez podría indicar que el autor se basó en algún escrito anterior, supuestamente escrito por el mismo José.
Escrito y Publicado el 7 de Junio de 2013