| Documental | Las Últimas Fronteras (Final Frontiers / To the Extremes, Las Últimas Fronteras / Hasta los Extremos) |
| Serie | El Universo Conocido T2 E5 2009 |
| Los últimos descubrimientos más allá de las fronteras de nuestro conocimiento, desde las profundidades oceánicas hasta los límites del Sistema Solar. También se ha emitido con el título Hasta los Extremos, y fuera de esta serie, National Geographics lo ha emitido como un episodio independiente: Hasta los Extremos del Universo. |
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Hemos dividido el Átomo, aterrizado en la Luna y trazado el mapa del Genoma Humano, pero aún quedan muchos terrenos por explorar, fronteras tras las cuales no conocemos nada.
El Espacio es tan inmenso que ni siquiera podemos llegar a comprenderlo. Hasta hace poco era completamente inaccesible. Después hemos rascado la superficie, llegando apenas a la Luna. Conseguimos enviar sondas a otros planetas, pero aún no hemos alcanzado siquiera los límites del Sistema Solar. Y lo que queda por delante es infinito.
No hace mucho pensábamos que el Sistema Solar empezaba en el Sol y terminaba en Plutón, a 4.800 Gm de distancia, pero a partir de los años 1990 hemos localizado numerosos cuerpos más allá de Neptuno, de los que Plutón es simplemente uno más, y no especialmente significativo.
A esa zona exterior la hemos llamado Cinturón de Kuiper, que se extiende desde la órbita de Neptuno hasta unos 8.000 Gm, casi el doble que la distancia a Plutón.
Allí se han descubierto varios cuerpos, como el Planeta Enano Eris, con características similares a Plutón, y que posteriormente obligó a la comunidad científica a considerar a Plutón, no como un planeta, sino como uno más de los muchos Planetas Enanos que orbitan el Sol en el Cinturón de Kuiper.
También allí se ha descubierto el
Planeta Enano Haumea, con una característica forma ovoide, provocada por su rápida rotación.
Y otros muchos objetos, algunos tan grandes o más que Plutón, revelándonos que la Periferia del Sistema Solar es un barrio mucho más poblado e interesante de lo que pensábamos.
Pero no es el último barrio del Sistema Solar.
Treinta veces más lejos que el Cinturón de Kuiper, a 149.000 Gm del Sol (mil veces la distancia Sol-Tierra), se encuentra el borde interior de la Nube de Oort, una esfera que rodea el sol en todas direcciones, repleta de gran cantidad de cuerpos rocosos y helados. Empieza a esa distancia y se extiende hasta 7 millones de Gm del Sol.
Son tan pequeños, oscuros y lejanos que resulta imposible verlos, ni aún con los más potentes telescopios, pero sabemos que están allí porque de vez en cuando algunos caen hacia el interior del Sistema Solar donde el calor del Sol los convierte en cometas.
Analizando su trayectoria y velocidad podemos calcular desde qué dirección y distancia han caído y con un recuento estadístico podemos inferir la cantidad de cuerpos que hay en la Nube de Oort.
Y es una cantidad inmensa.
Lo que sí hemos podido hacer ha sido analizar la composición de esos cuerpos, y hemos visto que la mayor parte es agua.
El agua de la Tierra cubre el 70% de la superficie del planeta, y suponemos que la mayor parte de ese agua ha llegado a la Tierra en los cometas que a lo largo de miles de millones de años se han estrellado contra ella.
La profundidad media de los océanos es de unos 4 Km, con algunas fosas que llegan hasta los 11. Y sólo hemos explorado menos de un 5% de sus profundidades.
Curiosamente, de la Luna y Marte conocemos toda su superficie, pero más de la mitad de nuestro propio planeta es un territorio desconocido.
Para explorarlo usamos submarinos, pero éstos no soportan la presión más que hasta unos 500 m de profundidad. Para soportar mayores presiones hace falta algo mucho más resistente, como la cáscara de un huevo.
Un huevo es fácil de romper, basta golpearlo en cualquier punto para cascarlo. Pero si repartimos la presión por su superficie, la cáscara del huevo es casi irrompible.
Probad a coger un huevo de la nevera, colocadlo entre las palmas de las dos manos con la punta en una palma y la parte redondeada en la otra. Presionad, intentando aplastarlo.
La presión, aplicada no en un punto sino en una extensa superficie, se reparte por toda la estructura de la cáscara, las moléculas que la forman se acercan entre sí, la cohesión electromagnética aumenta, la cáscara se vuelve más densa y dura, y el huevo puede soportar toda nuestra fuerza sin romperse.
Después podemos golpearlos ligeramente con cualquier objeto plano o puntiagudo y podremos hacer una tortilla.
Con un diseño similar se han construido batiscafos con forma de huevo o esfera, incluso de vidrio, en los que, mientras más profundidad alcanzan, más cohesionadas están sus moléculas y más presión son capaces de soportar.
Y con ellos hemos podido explorar el fondo de los Océanos.
En los continentes nos impresionan las grandes cordilleras como los Himalayas y los Alpes. Pero la mayor cadena montañosa de la Tierra se encuentra bajo los océanos.
La
Dorsal Oceánica mide 64.000 Km. Recorre de Norte a Sur todo el Océano Atlántico, desde el Océano Ártico hasta el Antártico. Se desvía alrededor de África, sube por el Océano Índico y atraviesa el Pacífico hasta la costa de Chile, donde bordea todo el continente americano hasta rodearlo por el Norte y volver al Ártico.
Ambos lados de la dorsal se están separando y en la grieta aparecen numerosos volcanes, de los que mana lava con el que se construyen nuevas tierras, ricas en minerales.
Durante mucho tiempo se ha pensado que por debajo de los 900 metros, al no llegar la luz del Sol, no existirían organismos vivos, pero recientemente el oceanógrafo
Robert Ballard ha encontrado fumarolas donde mana agua a alta temperatura en grandes profundidades y en su entorno se ha descubierto un complejo ecosistema con numerosas criaturas que no existen en ningún otro lugar de la Tierra.
Muchas de esas criaturas son versiones evolucionadas desde animales conocidos, pero algunas son tan extrañas que no hay similitudes con ninguna especie conocida, por lo que se cree que han evolucionado desde alguna especie que ya se ha extinguido en el resto del planeta.
El hecho de que existan organismos vivos en unas condiciones que creíamos tan inhóspitas, abre la posibilidad de que la Vida sea un fenómeno mucho más ubicuo de lo que pensábamos, y que tal vez sea posible encontrarla en algunos ambientes extremos de las lunas de nuestro Sistema Solar.
Hasta ahora hemos clasificado 200.000 especies animales viviendo en el océano, y algunos científicos piensan que podría haber hasta 25 millones. ¡No hemos descubierto ni el 1%!
Para estudiar la fauna submarina a esas profundidades se ha diseñado una sonda que soporte las grandes presiones y que pueda ser situada en el fondo marino, cerca de una fumarola, para observar y analizar durante un año los microorganismos del entorno. Se espera descubrir numerosas formas de vida, pero el objetivo a largo plazo es otro muy diferente.
La sonda espacial Cassini, al pasar cerca de Encélado, una de las lunas de Saturno, descubrió géiseres de los que manaba agua líquida desde la capa de hielo que cubría la luna. Esto ha hecho suponer que bajo esa capa de hielo existe un océano líquido.
Al pasar la sonda a través de esos géiseres, a 22 Km sobre la superficie, se descubrió que en la nube de vapor había partículas de hielo y polvo, y moléculas complejas, como benzeno y etano.
Se está estudiando la posibilidad de lanzar una sonda a Encélado que, tras posarse en la superficie helada, generaría calor que derretiría el hielo y se iría hundiendo lentamente en él, atravesándolo hasta alcanzar el océano interior. Y tal vez allí encuentre organismos vivos.
El Universo, es inmenso. Si supusiéramos que el Sol tiene el tamaño de un punto · en una página de texto, la Vía Láctea tendría el tamaño de USA. Y suponemos que hay Cien Mil Millones de Galaxias en el Universo.
Y se está expandiendo.
Cuando en la década de 1920 constatamos que el Universo se está expandiendo, pensamos que debió surgir de una Gran Explosión, el Big Bang.
Durante mucho tiempo pensamos que la Gravedad frenaría las galaxias más lejanas e intentamos medir cuánto se está frenando, pero descubrimos con sorpresa que no sólo no se está frenando, sino que cada vez se expande más rápido.
Imaginamos que hay algo que lo acelera, una fuerza desconocida hasta entonces, y le dimos el nombre de Energía Oscura, que está aumentando de intensidad y que tarde o temprano superará a las otras fuerzas, la Gravedad, el Electromagnetismo y las Fuerzas Nucleares para disolver toda la materia del Universo en un Gran Desgarramiento. Y mientras más se expande el Universo, menos vemos de él.
Quien ya me conozca y haya leído otros artículos de esta página, sabrá que discrepo absolutamente de todo lo que aquí se acaba de afirmar.
El Universo que conocemos no surgió de una Gran Explosión en un espacio tridimensional, sino de una perturbación, un choque de membranas que, en una membrana 4D, generó una Gran Onda 3D. Tal como una onda en un estanque, nuestro Universo se expande a una velocidad constante, la velocidad de la luz, pero en una dirección en la que nosotros no podemos mirar ni movernos.
Esto supone un cambio radical de conceptos, pero explica, mucho mejor que la teoría de la Gran Explosión, muchos de los fenómenos que podemos observar en el Universo que nos rodea.
Quien esté interesado en conocer esas teorías puede empezar por este artículo: Del Big Bang a la Gran Onda, y si le parece interesante seguir con otros artículos de esa misma sección.
Aún cuando la teoría del Big Bang explica bastante de lo que podemos ver en el Universo, no sabemos cómo ni por qué se produjo el Big Bang. Ni siquiera sabemos si el Universo es plano o curvado. Algunos científicos piensan que en el Universo existen unas estructuras llamadas Branas que pueden ser de cuatro o más dimensiones y que al chocar dos branas se pudo aportar la energía suficiente para crear nuestro Universo.
¡Justo lo que yo decía!
Y esto sí que se parece extraordinariamente a mis teorías, sólo que yo opino que el choque de dos branas generó una Gran Onda en una de ellas, igual que una piedra al caer a un estanque.
Y esa Gran Onda ES el Universo en el que nosotros vivimos.
Aunque es un documental muy antiguo (2009) es bastante bueno e interesante. Os recomiendo verlo. Y después echadle un vistazo a los artículos en los que explico mi Teoría del Universo Onda, donde creo que se explican mejor algunas sorprendentes características del Universo. ¡Hasta yo lo entiendo!
Mis teorías y opiniones, por supuesto, pueden estar equivocadas, pero las mantengo desde hace muchos años y todavía no he visto que se haya hecho un descubrimiento que las refute. En cambio ya son dos los datos descubiertos por la ciencia en los últimos años que parecen confirmarlas.
Al emitir este documental en TV, miré si lo tenía reseñado y comprobé que no. Era el único de esta serie que estaba sin reseñar.
Me propuse corregir esta imperdonable falta y me puse a ello, pero conforme escribía iba pensando: "Me suena, me suena". Y claro que sí, resulta que era una reedición de un documental Hasta los Extremos del Universo que habían emitido un año antes, en 2009 y que yo ya había reseñado en 2016.
Osea que, sin darme cuenta, he reseñado el mismo documental dos veces.
No voy a castigaros con las dos reseñas, así que os dejo ésta, escrita en 2020, que creo que está más completa.
Escrito y Publicado el 19 de Marzo de 2020